Una tela de araña, la trampa perfecta, es tan sensible que basta con que la pata de un insecto milimétrico la roce para que la depredadora conozca el tamaño y la posición exacta de la minúscula presa.
El 31 de octubre, cuatro ratones despegaron rumbo al espacio a bordo de una nave china. No iban como símbolo ni como curiosidad. Eran parte de un experimento diseñado para responder una de las ...